Estoy segura que no soy la única persona que se ha dado cuenta que las últimas dos semanas la gente ha estado más que reactiva, agresiva y a la defensiva que nunca. Es clásico ver este tipo de comportamiento en la ciudad, donde el ritmo de vida cada vez está más para volverse locos de ira: empujones, gestos, groserías y hasta golpes que derivan en cosas más serias las cuales no mencionaré.
Si. Así es la Ciudad de México y sus alrededores hoy en día. Ruido, tráfico, contaminación visual, auditiva, y bueno...¿por qué seguir mencionando todo esto? pues si, sólo son unos ejemplos y pareciera que me quejo (quizá si), a lo que voy es que nos hace falta respirar. Y es que bien podría echarle la culpa a la astrología con su famosa Cruz Cardinal, o al mes aries, o a el ego de la gente...incluso el mío.
Debo aceptar que por más que intento guardar la calma se me sale lo bestia y empiezo a decir pestes a quien se me cruce enfrente y a maldecir todo (y luego yo intentando ser una persona muy pacifista). El caso es que ante todo es importante tomar un segundo para ponernos en el momento presente, respirar, evaluar y responder, y no actuar por impulsos que sólo nos llevan a empeorar las cosas...no tanto con los demás (que también es importante), sino con nosotros mismos, pues de ahí nos empiezan a surgir esas emociones que sólo nos drenan esa energía, y nos hacen sentir culpa, remordimiento, arrepentimiento y bueno...ya saben a lo que me refiero.
Lo peor no es la discusión o el momento, sino las consecuencias que nos traen después esos actos, y todo por dejarnos llevar por esos arranques ¿quién no ha perdido tiempo, amistades, amores, y oportunidades, por orgullo?
Nuestras relaciones humanas son lo único que tenemos, y de ahí se deriva todo lo demás que viene en nuestra vida, pero principalmente la mejor relación que debemos cultivar es con nosotros mismos (aunque suene a cliché, pero es muy cierto), y si vamos a perdonar a alguien es mejor empezar desde nuestro interior, perdonar nuestros fallos, nuestros errores, las cosas que postergamos, las promesas no cumplidas...Seguro no va a ser fácil aceptar tantas cosas que sabemos no están del todo bien, pero CRÉANME es mil veces mejor pasar unos días malos a toda una vida cargándolo.
Si. Así es la Ciudad de México y sus alrededores hoy en día. Ruido, tráfico, contaminación visual, auditiva, y bueno...¿por qué seguir mencionando todo esto? pues si, sólo son unos ejemplos y pareciera que me quejo (quizá si), a lo que voy es que nos hace falta respirar. Y es que bien podría echarle la culpa a la astrología con su famosa Cruz Cardinal, o al mes aries, o a el ego de la gente...incluso el mío.
Debo aceptar que por más que intento guardar la calma se me sale lo bestia y empiezo a decir pestes a quien se me cruce enfrente y a maldecir todo (y luego yo intentando ser una persona muy pacifista). El caso es que ante todo es importante tomar un segundo para ponernos en el momento presente, respirar, evaluar y responder, y no actuar por impulsos que sólo nos llevan a empeorar las cosas...no tanto con los demás (que también es importante), sino con nosotros mismos, pues de ahí nos empiezan a surgir esas emociones que sólo nos drenan esa energía, y nos hacen sentir culpa, remordimiento, arrepentimiento y bueno...ya saben a lo que me refiero.
Lo peor no es la discusión o el momento, sino las consecuencias que nos traen después esos actos, y todo por dejarnos llevar por esos arranques ¿quién no ha perdido tiempo, amistades, amores, y oportunidades, por orgullo?
Nuestras relaciones humanas son lo único que tenemos, y de ahí se deriva todo lo demás que viene en nuestra vida, pero principalmente la mejor relación que debemos cultivar es con nosotros mismos (aunque suene a cliché, pero es muy cierto), y si vamos a perdonar a alguien es mejor empezar desde nuestro interior, perdonar nuestros fallos, nuestros errores, las cosas que postergamos, las promesas no cumplidas...Seguro no va a ser fácil aceptar tantas cosas que sabemos no están del todo bien, pero CRÉANME es mil veces mejor pasar unos días malos a toda una vida cargándolo.
*Nota: quiero agradecer a Mia Astral por ponerme muy presente en mis días este conocimiento. Su frase "Responde, no reacciones" ha inspirado esta publicación. Quien no la ha leído...¡Corra!